sábado 3 de octubre de 2009

The MME autumn special: La lucha de un hombre por no quedarse en paro

Buenos días niños y niñas.

Hoy os presentamos la edición especial de Otoño de la Marveler's Mandril experience

Os voy a contar la tragicomedia de un joven al que llamaremos...Manolo (así, por ejemplo y sin ningún motivo en especial) y la búsqueda de una nueva ocupación profesional.

Estaba Manolo en su puesto de trabajo, sabedor de que su contrato actual expiraba en cosa de 2 meses, sobrevolando las páginas de búsqueda de empleo y las redes profesionales cual Halcón en busca de su presa.

Bueno, quien dice halcón podría llegar a decir buitre, pero oye, vaya la metáfora en aras del lirismo.

En su encarnecida lucha contra un futuro que parecía (y parece) cada vez más descorazonador, el valiente Manolo no se encontraba solo. Otros lo acompañaban en su misión. Una osada "troupe" de valientes que, eso si, avistada la presa, no tendrían la más mínima consideración con sus camaradas, pues el instinto de conservación prima (debe primar) sobre cualquier otra cosa.

Y ya os digo yo que quedarse en paro y tener que regresar al hogar familiar le haría un flaco favor a la conservación de nuestro querido protagonista.

Bueno, superado este pequeño rodeo marca de la casa y que se que tanto os gusta, retomaremos la acción. Manolo se encontraba frente a su ordenador cuando, su compañero de fatigas al que, y en orden de agilizar la narración, llamaremos Joaquín, le hizo llegar una interesante oferta de trabajo, que os trataré de transmitir con la mayor fidelidad posible.

"Importante empresa multinacional del área de la nutrición y salud busca profesionales jóvenes para cubrir tres puestos en su equipo de marketing (esto no iba en negrita en la oferta original como, huelga decir, no iba este paréntesis (aunque este tipo de aclaraciones nunca sobra, que las drogas son muy malas y yo se que siempre os quedáis con mi parte, viciosos) pero os lo remarco por ser importante para nuestra historia). El candidato ideal debe ser dinámico, capaz de trabajar en equipo, motivado por incentivos y bla,bla,bla (véase el paréntesis anterior, excepción hecha de la parte relacionada con la negrita, claro)

Leyó Manolo impertérrito la oferta mientras pensaba: "¿sin inglés perfecto, ni 2 años de experiencia, ni MBA? Que raro... Sin embargo, situaciones desesperadas requieren medidas desesperadas, y aunque parecía una malvada trampa para abducir y eliminar jóvenes que incrementarían las ya de por si rubenianas cifras de parados de este país, decidió aplicar a la misma. Un par de clicks de ratón después, comento el asunto con su socio en la dura empresa de colocarse (laboralmente hablando) en España. Ambos convinieron que la falta de requisitos era cuanto menos inquietante, pero que lo apremiante de su situación laboral no les permitía ignorar la oportunidad, por mal que pintara.

40 minutos después, ambos, Manolo y Joaquín, recibieron una notificación en sus respectivas direcciones de correo electrónico particulares. En ella, alguien a quien llamaremos "Juan Navarreti" (para no dar nombres reales) les conminaba a asistir a una entrevista de trabajo con la empresa Herbalife, en el presente día a las 17:30 o al siguiente a las 18:30. Deberían llevar su c.v. e ir bien vestidos.

Entendiendo que tal respuesta solo podía deberse a la oferta de empleo a la que tan recientemente habían aplicado (pues era la única a la que lo habían hecho de manera conjunta), la estupefacción hizo presa de nuestros jóvenes protagonistas, los cuales, amparados en su sentido del humor como único escudo contra el desanimo decidieron acudir a una cita que cada vez tenía peor aspecto.

Dicho lo cual, y como no podría ser de otra manera, realizaron una pequeña investigación sobre la naturaleza de la empresa Herbalife. Os daré solo unos pequeños titulares evitándoos así el tedioso proceso de recopilar toda la información.

  • En 1980 Mark Hughes funda Herbalife en California
  • En 1986 la compañía empieza a cotizar en bolsa
  • En 2000 Hughes fallece víctima de una mezcla de alcohol (me gusta pensar que era Vodka) y de un ansiolítico y antidepresivo (también me gusta pensar que llevaba ropa de mujer. Así soy yo)
  • En 2006 el gobierno colombiano prohibe la comercialización de varios de los productos Herbalife por grave riesgo para la salud
  • En 2008 se desaconseja el consumo de varios de sus productos en España por haber causado varios casos de intoxicación hepática
  • Herbalife es una empresa que opera con un modelo de venta multinivel
En fin, más chungo imposible.

El caso es que, como la cosa era elegir entre una tarde de trabajo en su actual (aunque no por mucho tiempo) empresa o ir a una entrevista-estafa, el dinámico duo decidió, con permiso de sus jefes, of course, abandonar sus puestos de trabajo antes del fin habitual de su jornada laboral y asistir, previo cambio de indumentaria, a la susodicha entrevista.

Nuestra historia nos lleva a hacer parada ahora en la calle oriente, a eso de las 17:20 donde Manolo y Joaquín, luciendo traje de chaqueta y corbata, se dirigen con paso firme hasta el lugar de la entrevista. Allí, descubren asombrados, que el numero de asistentes a la misma (recordad las negritas de aquel párrafo al principio del post) ronda las 90 personas

Y yo que no oposité porque hay demasiada competencia...

Analizando un poco más el grupo de candidatos, os diré que su composición debía parecerse mucho a lo que sería una muestra estadisticamente significativa de los habitantes de la zona sur de Madrid en función de su país de procedencia.

Dicho eso, y a modo de barómetro socio-cultural de los asistentes, comentar que había tantas chicas con mechas color plata en el pelo como personas en traje de chaqueta entre los candidatos, esto es, 6.

En aquel momento, los valientes y osados Joaquín y Manolo, fueron abordados por el infame Juan Navarreti, que tras una breve chachara informal les informo de que se les iba a hacer una presentación conjunta sobre la empresa y las características del puesto, para luego pasar a las entrevistas personales candidato por candidato. Todo ello con la idea de agilizar el proceso dado el alto número de asistentes. Tan alto, que de hecho, admitió que había sorprendido a la organización.

Sentados ya en un salón donde un proyector torcido mostraba, al ritmo de la "música" de David Civera imágenes de distintos deportistas presuntamente patrocinados por Herbalife, el nunca bien ponderado Joaquín tuvo a bien poner en palabras un sentimiento que ambos protagonistas compartían: "está claro que aquí, o sobramos 6 o sobran 84"

Antes de comentar la presentación, se ruega a los asistentes rellenen un pequeño formulario en el que, y entre otras cosas, se les ruega indiquen el valor aproximado del sueldo que están buscando.

Comienza la charla sobre Herbalife. El "ponente" ruega a los asistentes desconecten/silencien sus teléfonos móviles y se enzarza en lo que solo podría titularse como "Oda a Herbalife" (pasando por alto, como ya supondréis las prohibiciones,investigaciones e incluso la muerte de su fundador).

De repente y en mitad de la sarta de alabanzas, suena un teléfono móvil que resulta ser precisamente el de nuestro orador. El auditorio estalla en risas mientras que un individuo de edad avanzada increpa al presentador al grito de "te has colao, figura, te has colao"

Continua, tras la interrupción la charla mientras Joaquín y yo comentamos el posible exceso de alcohol en la sangre del mencionado individuo, y la posibilidad de que procediera de un hipotético brick de Don Simón. Así mismo valoramos la hipótesis de que dicho consumo sucediera en un banco de un parque poco antes de asistir a la entrevista.

Son, en definitiva pequeños dramas personales de este país de parados en el que vivimos, sin más importancia para nosotros que la de ofrecer una pequeña parada en la travesía de nuestro relato.

Prosigue, como decíamos, la presentación cuando el mencionado consumidor de Don Simón vuelve a interrumpir, dejando claro esta vez que ha venido a la misma con su amiga melopea. El hombre en el estrado le ruega que abandone la sala, lo que "Don Simón y melopea" hacen a duras penas, caminando en eses y pisando a las pobres almas que habían tenido el infortunio de acabar sentadas en su misma fila.

Aquello, de puro absurdo, parecía ya una película de Buñuel.

Hagamos uso de las pequeñas licencias que permite la narración y adelantemos el reloj de los hechos hasta el momento en que, ponente (llámalo ponente, llámalo charlatán de feria) llega al modelo de negocio y con el, la naturaleza del puesto ofertado.

Dado que os deje un link a wikipedia sobre el modelo de negocio de Herbalife, no voy a abundar en el tema. El que sería un caballero si tuviera un caballo, que se encontraba junto al proyector, anuncia lo que Joaquín y Manolo ya se temían, que el puesto ni era de marketing, ni eran 3 ni nada de nada. Lo que se nos ofrecía era trabajar como "distribuidores" esto es, vendiendo Herbalife a gordos sin suficiente fuerza de voluntad como para perder sus kilos con dieta y ejercicio (o con un piercing en la lengua, que dicen que es muy bueno para dejar de comer unos días) de manera que, superado un volumen de ventas X, podremos formar a una serie de distribuidores nosotros mismos, momento en el que pasaríamos a ser supervisores. A su vez estos distribuidores superadas esas mismas ventas podrían formar a nuevos distribuidores y bla,bla,bla.

Explica nuestro caballero sin caballo que el modelo, es, a todas luces, diferente de aquel usado por las denostadas empresas piramidales.

Os animo a que dibujéis una secuencia en la que un individuo A entrena a 3 individuos B,C y D, que a su vez entrenan cada uno a otros 3 y así mientras os dejen vuestra paciencia, papel, bolígrafo, habilidad y tiempo libre.

Oh, sorpresa, verdad?

Bueno, o no, porque Joaquín y Manolo, que ya sabían a lo que iban lo tenían claro cuando entraron a la charla.

Llegamos así al desenlace de la historia (puedo adivinar gestos de consternación entre las 2 personas que han conseguido aguantar hasta este punto). Deciros, que es tambien su punto álgido. El encantador de serpientes nos comenta su experiencia personal. Nos cuenta que, comenzó tomando herbalife como cliente, a través de su hermano, que si que era distribuidor y que gracias a el perdió 20 kilos!!

Y aquí viene lo mágico, acompaña esta afirmación sacando de debajo de la mesa ¡una foto de cuando estaba gordo!

Si os dijera que se me quedaron los ojos como platos, aquellos que me conocen personalmente sabrían que es una imposibilidad física para mi, pero os hacéis una idea.

Atónitos, Joaquín y Manolo, ven como toda la situación explota como un petardo puesto en una caca de perro (y voy a decir caca para no decir MIERDA...ups, lo he dicho). El charcutero (pues nos confiesa que ese era su anterior empleo) nos cuenta, foto en ristre, que no solo ha perdido 20 kilos, ya que con herbalife (su marido ha dejado de roncar...Dios, no he podido no meter ese comentario!!) pudo dejar su muy digno empleo anterior para estaf...para vender a otras personas herbalife, maravilladas por los efectos que, en el, había tenido el producto, y así en la actualidad ganar la nada despreciable cifra de 18 mil euros al mes, trabajando solo por las tardes, y desde su casa.

Por si no fuera suficiente, deja paso a los que serían nuestros hipotéticos supervisores en caso de aceptar la oferta (llámalo aceptar, llámalo dejarse engañar) todos ellos esgrimiendo fotos de gordo o contando pasados problemas de rentención de líquidos, estreñimiento y demás lindezas, mientras nos comentaban sus diferentes sueldos y lo poco que trabajaban para conseguirlos

Para ser totalmente sincero, debo admitir que una de las estafadoras estaba para matarse, pero claro, a mi,con mi suerte habitual, me tenían que tocar juan Navarreti y sus dientes verdes.

En fin, para colmo, y tras el pequeño circo, el otrora charcutero nos explica que, para empezar a trabajar con ellos tenemos que darles 175 euros (gol!) que son el precio de nuestra licencia como autónomos y del maletín con los productos para que los empecemos a vender.

Terminada la charla los pocos (porque verdadreamente eramos pocos) que no estábamos tan desesperados/lobotomizados como para creernos semejante estafa nos levantamos y abandonamos el edifico, sabedores de que a diferencia de los que allí se quedaron, nosotros solo habíamos perdido una tarde, y no un hígado y 175 euros.


Pues nada,esas son las cositas que pasan cuando se contestan los anuncios de según que servicios de internet (y no penséis en los de relax, que sois todos mas guarros que una mano). En este caso era el de La Vanguardia, debo decir (que ya que ellos me hicieron perder una tarde espero hacerles perder algunos clientes).

Felicitar a los que han llegado hasta aquí, por su paciencia pero también obviamente por su buen gusto, y por su gran cantidad de tiempo libre.

Y ya sabéis, sed buenos, que yo no puedo.

4 comentarios:

Charles X dijo...

Ciertamente, te engañaría si no te dijera que yo también presencie algo muy parecido en mi búsqueda desesperada de empleo, la verdad. Solo que a mí, y al otro de mairena (que vaya casualidad), se nos noto un poco cuando nos piramos de toda la historia.
Pero como siempre, muy amenas sus vivencias, y la forma de relatarlas.
Nos leemos!

Farruck III el Oblongo dijo...

jajaja no haría mucho calor cuando aguantaste todo eso sin irte antes de tiempo, pq yo con la chaqueta habría petao mucho antes, pero claro, me habría perdido el momento de la foto del charcutero gordo jajaja

Lo que pasa es que después de todo el tocho que he leido, sólo puedo pensar en que mi marido ha dejado de roncar jajajajajajaja

PD: suplunw

De Rais dijo...

Malditos timadores, sólo hacen perder tu tiempo

Ternin dijo...

Jajajajajaja- Reconozco que me he partido el pecho con tu aterrador relato. Suerte, amigo mio y a ver si te veo en Sevilla.